La Reconquista de Vigo (IV)

ABRIL – MAYO 1809. PROSIGUE LA RECONQUISTA.

Han pasado casi dos meses desde que la villa de Vigo se convirtiese en la primera plaza europea que consigue liberarse de la ocupación de los ejércitos de Napoleón. Lo ha hecho en pocas horas y con un escaso número de bajas. En la mañana del día 28 de marzo de 1809, los mas de 1.300 soldados franceses expulsados son embarcados en las fragatas inglesas que habían permanecido en la ría colaborando en la reconquista de la ciudad y en ellas serán conducidos prisioneros a Gran Bretaña.

Grabado en el que se representa Vigo a principios del siglo XIX. Se ven las naves de los fomentadores catalanes en Guixar, la antigua ermita de la Guía y una fragata fondeada en el Arenal

Bernardo González del Valle, Cachamuiña, llamado así por ser éste el pueblo orensano donde nació, ha sido nombrado gobernador militar, dos días después de que lo fuera Francisco Colombo. Herido de varios disparos en las piernas durante el combate, organiza la defensa de la ciudad de cara a una posible represalia por parte de las fuerzas del emperador Bonaparte. Dando órdenes desde la cama debido a su convalecencia, dispondrá 700 hombres en la fortaleza del Castro y 1.000 más en la ciudad. Además escribe a la Junta Central de Sevilla solicitando provisiones, dinero, municiones y armas, tanto para la población de la ciudad que ha resultado castigada por las muchas semanas de sitio, como para formar nuevas alarmas o ejércitos de paisanos con los que combatir a los franceses en el resto de Galicia. Serán principalmente los ingleses los que presten el dinero y las armas. Los aliados a partir de ahora dispondrán de un puerto franco en Vigo desde el que desembarcar ayuda para combatir a Napoleón en la península.

Flota inglesa dirigiéndose a puerto. Vigo fue uno de los sitios elegidos como puerto franco por el almirantazgo

Del resultado de este reclutamiento de voluntarios de los pueblos de los alrededores se formarán dos batallones de «Voluntarios del Ribeiro» y una compañía de élite llamada de “Voluntarios tiradores de Vigo” compuesta por 150 fusileros. Por otro lado se organiza la atención de los heridos que en número de casi 400 serán tratados en el convento de San Francisco del Berbés habilitado como hospital.

La noticia de la victoria tiene que ser transmitida al resto del país, así que se decide que dos emisarios, uno de ellos el monje Frei Andrés de Villageliú, partan hacia Sevilla para comunicárselo oficialmente a la Junta Central. Viajarán en un barco cedido por el comerciante vigués Manuel Táboas que además lo rebautizará como el “Fernando VII” en honor del rey legítimo para los defensores de la sublevación contra los franceses que rechazan al rey José I impuesto por su hermano Napoleón Bonaparte. El mismo monje será enviado tiempo después a Londres como emisario del conde de Maceda para pedir ayuda económica a Inglaterra. La embajada será un éxito y en septiembre de 1809 llegarán al puerto 10.000 fusiles, 2 millones de cartuchos y 5.000 uniformes.

Dibujo que muestra alguno de los uniformes utilizados por los soldados españoles de infantería y artillería en la Guerra de la Independencia

Una vez organizado todo en Vigo, la próxima acción contra los franceses será tratar de expulsarlos ahora de la capital de la provincia, Tuy, pues alejándolos también de aquí se conseguirá que Vigo probablemente no sea de nuevo atacado. Así el día 31 de marzo llegan a Tuy el coronel Pablo Morillo y el capitán Francisco Colombo con cuatro piezas de artillería y varios hombres, entre ellos la división de tiradores. Por otro lado está el batallón de Lobeira dirigido por el coronel García del Barrio (también comisionado por la Junta Central) y un grupo de hombres de un protagonista más del asalto a Vigo, el noble Joaquín Tenreiro Montenegro. En la capital de la provincia se unirán a las alarmas que desde hace semanas tienen rodeada la misma, con el abad de Couto al frente e igualmente en Tuy surgirán los mismos problemas de protagonismo y de mando que habían tenido lugar en Vigo.

Grabado con una escena de un encarnizado combate entre soldados franceses y milicianos gallegos

A principios de abril en el cerco de Tuy están casi todos caudillos de la reconquista de Vigo salvo Pablo Morillo, que al ver repetirse los conflictos por el mando de las tropas, opta por retirarse hacia Santiago y comprobar in situ como se despliegan las fuerzas francesas situadas al norte de la provincia. La plaza de Tuy se halla protegida por unas 50 piezas de artillería y 1.200 hombres sobre todo de caballería. El día 9 hay una primera ofensiva protagonizada sin ningún tipo de orden por una partida de marineros del Berbés que realizan un ataque artillero contra la plaza. Será un estrepitoso fracaso tras el contraataque de varios soldados de caballería enviados por el general francés Lamartinière, comandante de las fuerzas en la plaza tudense que capturarán también todos los cañones. El día 10 los sitiados franceses reciben encima la ayuda de cuatro mil soldados más del general Heudelet que acude desde Portugal tras haber obtenido varias victorias en Caminha o Ponte de Lima. Haudelet llega a Valença que es igualmente conquistada. Desde aquí bombardearán a los sitiadores gallegos que rodean Tuy.

Pintura que representa el asalto de tropas de infantería francesa a un pueblo en la Guerra de la Independencia

El coronel García del Barrio decide retirarse hacia Ponteareas levantando el cerco a la capital. Pero uno de los franciscanos que ya conocemos también de la reconquista de Vigo, frei Francisco Giráldez, va a quedarse con varios cientos de paisanos a su cargo tras recibir la aprobación desde Vigo de Cachamuiña. Se repartirán por los montes que rodean el río Louro y Salvatierra.

Mientras tanto el mariscal francés Ney, que junto a Soult era uno los dos jefes supremos de los ejércitos invasores en Galicia, toma cartas en el asunto al ver que la revuelta del noroeste se está extendiendo. Manda entonces una columna de castigo desde Santiago a Tuy al mando del general Macunne. Las tropas llegan el 12 de abril a Pontevedra y la arrasan provocando numerosos muertos. A partir de aquí y durante unos días tendrán lugar los sucesos más sanguinarios de la invasión en Galicia. Pontesampaio, Redondela, Rebordáns, a Louriña, Guillarei, Budiño, Atios, Porriño, Mos, San Esteban de Negros y Arcade sufrirán la venganza de las huestes francesas y por todas las parroquias se registrarán incendios, saqueos y muertes. En Redondela, por ejemplo, se llegarán a quemar hasta 200 casas, a veces con hombres, mujeres o niños dentro. El terror se impone en Galicia siguiendo la máxima del emperador de que “la guerra debe alimentar la guerra”.

Retrato del mariscal Michel Ney, duque de Elchingen y príncipe de la Moscova (Saarlouis, 10 de enero de 1769 – París, 7 de diciembre de 1815), también llamado «le Rougeaud» («el rubicundo»), y «le Brave des braves» («el valiente de entre los valientes»), uno de los mariscales favoritos de Napoleón que participó tanto en las Guerras Revolucionarias Francesas como en las Guerras Napoleónicas. Después de España fue enviado al frente de un ejército en Rusia

También en Tuy, al saber el general Lamartinière que los vigueses habían robado los carros con el dinero para los pagos del ejército francés, y cansado de los continuos asaltos de las guerrillas, ordena detener al deán y a otros cargos eclesiásticos y civiles y pedirá un rescate por ellos. Y sin embargo el día 16 de abril, y contra todo pronóstico, las tropas francesas abandonarán Tuy al igual que Valença para acudir en ayuda del mariscal Soult que estaba siendo duramente atacado por las tropas portuguesas. Éstas serán reforzadas además por 20.000 ingleses que desembarcan el 22 de abril en Oporto al mando de Sir Arthur Wellesley. Se supo después que el otro motivo para dejar la ciudad miñota fue una terrible epidemia que se había establecido desde marzo y que en unos meses mataría a casi 400 personas entre franceses y españoles.

Escudo del regimiento de la «Muerte o la Victoria» que comandó Pablo Morillo

El 16 de abril se organiza la llamada División Miño al mando del teniente coronel García del Barrio compuesta por unos 6.600 voluntarios, sólo armados la cuarta parte. Estaba dividia en el Regimiento de la Muerte o Victoria al mando de Colombo, el Batallón de Morrazo, el de Mourentán, el Regimiento Lobera, el Regimiento La Unión al mando de Pablo Morillo y el abad de Valladares y la Compañía de Tiradores del Miño. Esta división será el un modelo de unidad militar que participará en todas las batallas hasta el fin de la guerra y sustituirá al ejército del marqués de la Romana.

En este momento se hallan pues liberadas las ciudades de Vigo, Tuy y toda su provincia, así como también la de Orense. Los ejércitos franceses de Ney y Soult, uno en La Coruña y otro en Portugal, están incomunicados. El coronel García del Barrio aprovecha el momento para organizar todas las tropas disponibles y establece su cuartel general en Vigo. Desde aquí se emprenderán las siguientes acciones contra el enemigo. En la ciudad el gobernador Bernardo González sigue organizando la defensa y aprovisionamiento de la misma.

Mapa del ejército francés en el que se detallan las rutas y batallas que tuvieron lugar en el noroeste de la península durante la guerra de la Independencia

El 25 de abril tendrá lugar una batalla de los batallones de Colombo y Morillo en Puentecesures con grandes pérdidas para los gallegos que se vuelven a replegar en Vigo. El 1 de mayo otro militar, el general Martín de la Carrera, enviado desde Extremadura por la Junta Central, llega a Orense para hacerse cargo poco después de la División Miño. El 12 Soult es expulsado de Oporto por el Duque de Wellington mientras que Ney se dirige al norte e invade Asturias.

Retrato de Arthur Wellesley (Dublín, Irlanda, 1 de mayo de 1769-Walmer, Kent, Inglaterra, 14 de septiembre de 1852), más conocido por su título de duque de Wellington, fue un militar, político y estadista británico, de origen irlandés y una de las personalidades más notables de la Historia Europea del Siglo XIX, como uno de los más prominentes generales ingleses, durante las Guerras Napoleónicas, particularmente al frente de la Guerra de la Independencia Española, llegando a ser comandante en jefe del Ejército Británico y a ejercer dos veces el cargo de primer ministro del Reino Unido. Fue nombrado caballero de la Orden de la Jarretera, caballero de la Orden de San Patricio, caballero gran cruz de la Orden del Baño, de la Orden Real Güélfica, Miembro de la Royal Society y del Consejo Privado del Reino Unido

El 20 de mayo García del Barrio sale otra vez, ahora hacia Santiago. Expulsa de Padrón a los franceses y llega a la capital de la provincia. El 23 del mismo mes las tropas gallegas al mando del general Martín de la Carrera están dispuestas en los alrededores de Compostela. Defendiendo la ciudad se halla el general francés Macunne. Se produce una batalla extramuros en el llamado campo de la Estrella, la actual carballeira de Santa Susana, en la que vencerán los gallegos (será la primera gran batalla que gane un ejército gallego a los franceses) tras lo que entran en la capital por la puerta Faxeira al tiempo que los ocupantes se retiran hacia La Coruña. El resultado será de 400 franceses muertos, 260 prisioneros y el sanguinario Macunne muerto también.

Grabado que muestra a los guerrilleros de las alarmas gallegas dispuestas en un desfiladero

Tras esto el grueso de las tropas regresa a Vigo pues llegan noticias de que Ney desde Asturias va a volver a atacar Galicia para resarcirse de las últimas derrotas. A la ría llegarán más refuerzos con la fragata española Effigenia y otros barcos me menor calado y tropas de tierra al mando del conde de Noroña nombrado unos días atrás nuevo jefe militar en Galicia a cargo de la división Miño. Éste se dirige al norte y se encuentra con el resto del ejército gallego en Caldas de Reyes el 1 de junio. Faltan pocos días para la definitiva batalla de Pontesampaio.

Fuentes:
. Reconquista. Vigo en armas. Eduardo Rolland.
. Victorias de Galicia en la Guerra de la Independencia. José Fernando Navas Ramírez-Cruzado.
. Atlas ilustrado de la Guerra de la Independencia. Editorial Susaeta.
. Wikipedia.

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